Guiado por un ultrasonido, el abortero le agarra
la pierna al bebé usando unos fórceps.
La pierna del bebé es sacada del vientre de su
madre.
El abortero saca el cuerpo del bebé
completamente pero deja
la cabeza del bebé dentro del vientre de su madre.
El abortero le atora unas tijeras en el cráneo
del bebé.
Las tijeras se abren para agrandar el hueco.
Las tijeras son sacadas y se inserta un tubo. El
cerebro del
niño es aspirado. Eso causa el colapso del cráneo. El cadáver
del bebé muerto se saca completamente.